


Comprender el anticivismo: una filosofía política para la descentralización y la autonomía local
El anticivismo es una filosofía política que rechaza la idea de un estado centralizado y aboga por la descentralización, la autonomía local y la cooperación voluntaria. A menudo se asocia con ideas anarquistas o libertarias, pero también se puede encontrar en otras tradiciones políticas. El anticivismo puede adoptar muchas formas, desde el anarcoprimitivismo hasta el neoconfederalismo, y puede expresarse a través de una variedad de tácticas, como la acción directa. , desobediencia civil e instituciones alternativas. Algunos temas comunes entre los anticivistas incluyen:
1. Crítica del Estado: Los anticivistas argumentan que el Estado es inherentemente opresivo y explotador, y que sirve a los intereses de la clase dominante más que al pueblo.
2. Énfasis en la autonomía local: Los anticivistas creen que las decisiones deberían ser tomadas a nivel local por aquellos que se ven más directamente afectados, en lugar de por una autoridad centralizada.
3. Asociación voluntaria: Los anticivistas abogan por la cooperación voluntaria y la ayuda mutua, en lugar de los servicios obligatorios proporcionados por el Estado.
4. Rechazo de estructuras jerárquicas: Los anticivistas a menudo rechazan estructuras jerárquicas, como las que se encuentran en el estado y los sistemas capitalistas, en favor de redes más horizontales y descentralizadas.
5. Énfasis en la libertad individual: Los anticivistas creen que los individuos deben ser libres de tomar sus propias decisiones y vivir sus propias vidas como mejor les parezca, siempre y cuando no dañen a otros. Algunos ejemplos de anticivismo en acción incluyen: 1. El movimiento zapatista en México, que combina la autonomía indígena con principios anarquistas para crear una forma de gobierno descentralizada y comunitaria.
2. La Revolución de Rojava en Siria, que busca crear una sociedad democrática, feminista y ecológica a través de la democracia directa y descentralizada y el rechazo del Estado.
3. El movimiento Occupy Wall Street en Estados Unidos, que abogó por la toma de decisiones descentralizada y participativa y el desmantelamiento del poder corporativo.
4. El movimiento anarquista en España durante la década de 1930, que estableció colectivos y cooperativas controlados por los trabajadores como una alternativa al Estado y a los sistemas capitalistas.
5. Las zonas autónomas establecidas durante la Revolución Ucraniana, que buscaba crear regiones descentralizadas y autónomas basadas en la democracia directa y la ayuda mutua.



