


Comprender la dolomitización: mecanismos, entornos y rocas transformadas
La dolomitización es un proceso de transformación mineral que se produce cuando fluidos ricos en magnesio reemplazan los iones de calcio en las rocas sedimentarias, provocando que la roca se transforme en dolomita. Este proceso puede ocurrir a través de una variedad de mecanismos, que incluyen:
1. Diagénesis: La dolomitización puede ocurrir durante las primeras etapas de la formación rocosa, como resultado de cambios en la química del material sedimentario.
2. Actividad hidrotermal: los fluidos ricos en magnesio pueden migrar a través de las rocas y reemplazar los iones de calcio, lo que lleva a la dolomitización.
3. Metasomatismo: es un proceso de alteración química que se produce cuando fluidos ricos en magnesio atraviesan las rocas, reemplazando los iones de calcio y provocando que la roca se transforme en dolomita.
4. Meteorización: la dolomitización también puede ocurrir como resultado de procesos de meteorización, como la disolución de la calcita y la recristalización como dolomita. Las rocas dolomitizadas son aquellas que han sufrido este proceso de transformación mineral, lo que resulta en la presencia de dolomita como componente mineral principal. Estas rocas pueden incluir calizas, areniscas y otras rocas sedimentarias, y se pueden encontrar en una variedad de entornos geológicos, que incluyen:
1. Plataformas carbonatadas: Son ambientes marinos poco profundos donde se deposita dolomita en grandes cantidades.
2. Cuencas: Las rocas dolomitas también se pueden encontrar en cuencas, donde pueden haberse formado como resultado de actividad hidrotermal o metasomatismo.
3. Fallas: La dolomitización puede ocurrir a lo largo de fallas, donde los fluidos ricos en magnesio pueden migrar a través de la roca y reemplazar los iones de calcio.
4. Diagénesis de entierro: este es el proceso de dolomitización que ocurre durante el entierro de rocas sedimentarias, como resultado de cambios en la química del fluido de los poros.



