


Comprender la exclusión y sus efectos en la sociedad
La exclusión se refiere al acto de dejar a alguien o algo fuera, negarle acceso u oportunidades, o tratarlo de manera diferente y menos favorable que los demás. La exclusión puede adoptar muchas formas, como discriminación, marginación o exclusión de personas o grupos de actividades, redes o recursos sociales. La exclusión puede basarse en varios factores, como raza, género, orientación sexual, religión, estatus socioeconómico, discapacidad o otros aspectos de la identidad de una persona. También puede perpetuarse a través de barreras sistémicas y estructurales, como políticas discriminatorias, sesgos en las prácticas de contratación o falta de acceso a la educación y la atención sanitaria. Los efectos de la exclusión pueden ser graves y duraderos, provocando sentimientos de aislamiento, baja autoestima -estima y problemas de salud mental. También puede limitar las oportunidades de crecimiento personal y profesional, perpetuar la desigualdad y socavar la cohesión y la estabilidad social. Por otro lado, la inclusión se refiere a la práctica de incluir a todos los individuos o grupos, independientemente de su origen o identidad, en actividades sociales, redes y recursos. La inclusión tiene como objetivo crear un entorno donde todos se sientan valorados, respetados y empoderados para alcanzar su máximo potencial. En general, la inclusión es esencial para crear una sociedad justa y equitativa, donde todos tengan acceso a oportunidades y recursos, y donde todos puedan prosperar y contribuir. a su máxima capacidad.



