


Comprender la inalterabilidad en las funciones
La inmutabilidad se refiere al estado de permanecer igual o inalterado. En el contexto de una función, significa que la función no cambia su entrada de ninguna manera. La salida de la función puede ser diferente de la entrada, pero la entrada en sí permanece sin cambios. Por ejemplo, si tenemos una función `f(x) = x^2`, entonces la entrada `x` se pasa a través de la función sin cualquier modificación, y la salida es simplemente `x^2`. La entrada `x` permanece sin cambios, solo su valor se eleva al cuadrado. Por el contrario, una función que modifica su entrada sería aquella que toma una variable como entrada, modifica su valor y devuelve el valor modificado. Por ejemplo, una función `g(x) = x + 1` modificaría la entrada `x` añadiéndole 1, por lo que la salida sería diferente de la entrada. En resumen, la inalterabilidad se refiere a la idea de que la entrada a una función no se modifica ni altera de ninguna manera, solo su valor puede transformarse o procesarse para producir una salida.



