


Comprender la negación en psicoanálisis
En psicoanálisis, la desautorización se refiere al proceso de rechazar o negar una idea, emoción o impulso en particular porque es demasiado doloroso o amenazante para aceptarlo. Implica alejar o reprimir pensamientos, sentimientos o deseos que se consideran inaceptables o incompatibles con el sentido de uno mismo o las normas sociales. La negación puede adoptar muchas formas, como negar la existencia de un sentimiento o deseo en particular, minimizar su importancia o atribuyéndolo a otra persona. También puede implicar racionalizar o justificar conductas o creencias dañinas, o evitar situaciones que puedan desencadenar emociones o impulsos no deseados. Por ejemplo, alguien que ha sido herido en una relación pasada puede negar sus propios sentimientos de ira o resentimiento hacia su ex pareja, en lugar de culpándose por la situación o restando importancia a su importancia. De manera similar, alguien que está luchando contra una adicción puede repudiar sus propios deseos por la sustancia a la que es adicto y, en lugar de ello, racionalizar su comportamiento como un escape necesario del estrés u otras emociones negativas. La negación puede ser tanto adaptativa como desadaptativa. En algunos casos, puede ayudar a las personas a evitar sentimientos de abrumador o autodestrucción al alejar emociones o impulsos dolorosos que podrían ser dañinos si se actúa en consecuencia. Sin embargo, la negación crónica también puede conducir a una serie de consecuencias negativas, como ansiedad, depresión y problemas de relación, así como una falta de crecimiento y realización personal. En terapia, el objetivo suele ser ayudar a las personas a ser más conscientes de sus pensamientos, sentimientos y deseos repudiados, y resolverlos en un entorno seguro y de apoyo. Esto puede implicar explorar las causas subyacentes de la negación, desafiar creencias y comportamientos negativos y desarrollar estrategias de afrontamiento más saludables para manejar emociones e impulsos difíciles.



