


Comprender los angioblastos y su papel en el desarrollo vascular
Los angioblastos son un tipo de célula inmadura que da lugar a las células endoteliales que recubren los vasos sanguíneos. Se encuentran en el embrión y desempeñan un papel crucial en el desarrollo del sistema vascular. Las células endoteliales son las células que recubren la superficie interna de los vasos sanguíneos y linfáticos, y son responsables de mantener la integridad de la pared de los vasos, regulando flujo sanguíneo y participación en la respuesta inmune. Los angioblastos son las células precursoras que dan lugar a estas células endoteliales. Los angioblastos se caracterizan por la expresión de marcadores específicos, como VEGFR2 (receptor 2 del factor de crecimiento endotelial vascular) y CD31 (antígeno CD31), y tienen una morfología distinta, con una cuerpo celular pequeño y redondo y procesos largos y delgados. Durante el desarrollo embrionario, los angioblastos migran al sitio donde se forman los vasos sanguíneos y se diferencian en células endoteliales. Este proceso está regulado por una variedad de factores de crecimiento y otras moléculas de señalización, incluido el VEGF (factor de crecimiento endotelial vascular) y el FGF (factor de crecimiento de fibroblastos). Además de su papel en el desarrollo vascular, los angioblastos también han sido implicados en la formación de vasos linfáticos. vasos sanguíneos y en la reparación de vasos sanguíneos dañados después de una lesión o enfermedad. La desregulación de la diferenciación y función de los angioblastos se ha implicado en una variedad de enfermedades, incluidos el cáncer y las enfermedades cardiovasculares.



