


Comprensión de la ciclocefalia: causas, diagnóstico y tratamiento
La ciclocefalia es una anomalía congénita poco común caracterizada por un cráneo de forma circular u ovalada. Es causada por el desarrollo anormal del tubo neural y los huesos del cráneo durante el desarrollo fetal. La afección puede estar asociada con otras anomalías congénitas, como microcefalia, hidrocefalia y dismorfismo facial. Se desconoce la prevalencia exacta de la ciclocefalia, pero se estima que ocurre en aproximadamente 1 de cada 1 millón de nacimientos. Puede afectar a personas de cualquier género o etnia. La ciclocefalia se puede diagnosticar durante el desarrollo fetal mediante un examen de ultrasonido y después del nacimiento mediante estudios de imágenes como tomografías computarizadas o resonancias magnéticas. La afección generalmente se diagnostica en los primeros meses de vida, cuando la forma del cráneo se vuelve más evidente. No existe un tratamiento estándar para la ciclocefalia y el manejo de la afección depende de la causa subyacente y las anomalías asociadas. En algunos casos, puede ser necesaria una cirugía para aliviar la presión sobre el cerebro o corregir el dismorfismo facial. También puede ser necesaria la terapia del habla y el lenguaje para ayudar a las personas con ciclocefalia a comunicarse de manera efectiva. El pronóstico para las personas con ciclocefalia varía según la gravedad de la afección y la presencia de anomalías asociadas. Algunas personas con formas leves de la afección pueden tener una buena calidad de vida, mientras que otras pueden experimentar discapacidades cognitivas y físicas. Con un tratamiento y apoyo adecuados, muchas personas con ciclocefalia pueden llevar una vida plena.



