


Comprensión de la linfadenopatía: causas, síntomas y opciones de tratamiento
La linfadenopatía se refiere al agrandamiento anormal de uno o más ganglios linfáticos, que son pequeños órganos con forma de frijol ubicados en todo el cuerpo. Los ganglios linfáticos desempeñan un papel crucial en el sistema inmunológico al filtrar sustancias nocivas y ayudar a combatir las infecciones. Hay muchas causas posibles de linfadenopatía, que incluyen: Infección: las infecciones virales o bacterianas pueden hacer que los ganglios linfáticos se inflamen y agranden. Cáncer: Cáncer puede extenderse a los ganglios linfáticos, provocando que se agranden. Trastornos autoinmunes: afecciones como la artritis reumatoide o el lupus pueden causar inflamación de los ganglios linfáticos. Mononucleosis infecciosa: esta infección viral común puede causar linfadenopatía, particularmente en el cuello y las axilas. Otros Causas: Otras posibles causas de linfadenopatía incluyen reacciones alérgicas, ciertos medicamentos y trastornos hereditarios. Los síntomas de linfadenopatía pueden incluir: Ganglios linfáticos agrandados que se pueden sentir justo debajo de la piel, como en el cuello, las axilas o la ingle. Hinchazón indolora de los ganglios linfáticos. Fiebre, fatiga u otros síntomas según la causa subyacente. El diagnóstico de linfadenopatía generalmente implica un examen físico, antecedentes médicos y pruebas de diagnóstico como estudios de imágenes (por ejemplo, tomografía computarizada, resonancia magnética), análisis de sangre o biopsia. . El tratamiento depende de la causa subyacente, pero puede incluir antibióticos para infecciones, extirpación quirúrgica de tejido canceroso o medicamentos para controlar los trastornos autoinmunes.



